viernes, octubre 27, 2006

Reflexión antes de formatear el ordenador.

Bueno amigos, espero que os hayáis preguntado donde narices me he metido estos días. Muy fácil: el ordenador no me funciona muy bien que digamos. Así que antes de formatearlo y para que no penséis que me he ido a ninguna parte os dejo este post reflexivo sobre una cuestión que está de actualidad y que me ha venido a la cabeza con motivo de la entrevista de Buenafuente a Michael "Dios" Jordan.

"Su Majestad" (como le llamaba un amigo mío) dice:



basket europeo vs NBA (Por Gonzalo Vázquez)

...del emporio NBA, nada nuevo sino peor. A su habitual política exterior, soberbia y autista del resto del mundo, de un mundo al que paradójicamente saquea ahora desesperada, se añade el difícil reconocimiento de una gravísima crisis interna de identidad y de juego. Mil factores de erosión y ni un golpe a la mesa. A lo sumo alguna discrepancia asoma para desaparecer aprisa en la densa niebla del dólar, ésa que ha nublado a los jugadores en chiquillos y al juego en una rutina de gimnasio. Da igual quien diga "FIBA sucks" porque en el fondo se trata de una cabecera que resume a la perfección el sentir general de una liga que ha perdido toda ética y toda estética, y que sigue empeñada en creer que nada nuevo puede aprender y mucho menos proveniente del otro lado. Eso sería reconocer la derrota. Ya lo dijo Bobby Knight. Las zonas son para vagos. Es de suponer que los mapas también cuando él mismo se vio sorprendido de no ver a España en los Panamericanos. A la poca empatía que discurre ahora entre ellos –el juego de flujo ha desaparecido- se añade la eterna nula con el exterior. Porque, la verdad, nunca hubo el menor ánimo de mestizaje, terrible peligro del que ya advirtieron Magic y Barkley como una invasión a evitar. Y así viaja la NBA por el planeta, segregada en una embarcación, de seguridad dicen, donde debieran decir de lujo, no vaya a ser que se manchen de mundo.

El planeta de los simios (Por Remiembro)

A muy pocos escapa el hecho que la mejor liga del mundo se halla en un proceso de erosión profunda, desde los últimos esfuerzos de Jordan y Da Bulls por continuar la tradición de buen juego que se vivía en los happy eighties.

Un inconfundible sentimiento de desafección por parte de los aficionados, que no reconocen un juego que siempre se jugó con inteligencia y corazón, y en el que la exuberancia física era solo un ingrediente más de aquella mágica formula que alegraba las vidas y estimulaba las neuronas de quienes teníamos la dicha de probarla.

Un juego que, a día de hoy, ha sido sofocado por una plana fisicidad, por un opaco gregarismo, en manos de unos técnicos inermes ante el derroche de apatía e inmadurez de unos chavales, sin apenas formación humana ni técnica, que han pasado directamente de los más depauperados projects de cualquier urbe a destartaladas mansiones, abigarradas de vehículos de lujo y niñerías varias, con su descontrolado ego desatado por la codicia de astutos representantes.

Algunos, cuyo parámetro de progreso se acaba en lo meramente físico, se atreven a hablar de evolución, dando un zapatazo a la lógica y a la razón estética de un juego que, por su intrínseca complejidad, solo es bello cuanto más formados e inteligentes son sus protagonistas, no cuanto más músculo acumulan en sus cuerpos; que solo es pleno cuanto más interactúan sus miembros, nunca cuanto más se luce la estrellita de turno.

Y así como el impávido y marmóreo Charlton Heston, rodeado de los simios más permeables al buen senso, terminaba comprendiendo la verdad en aquella ominosa playa, en la inolvidable escena final del clásico del Sci-Fi, la tarea de resucitar el juego queda en las mentes de un grupo de directivos que, en aquellos días recordados, ejemplificaron como jugadores los valores que se pretenden reinstaurar: el juego basado en los fundamentos, la disciplina y el sentido de lo colectivo.

De aquel fango arenoso, donde yace semiderruido el logo NBA, emblema universal de uno de los mayores emporios de cabal entretenimiento que en nuestro mundo han sido, estos prohombres han de rescatar lo que queda para volver a los días en que muchos de nosotros nos enamoramos de la ENBIEI.

Dice Mullin que “el denominador común de todos nosotros es que jugábamos cerebralmente, que es el mejor modo de permanecer en el juego y ser apto para reflexionar sobre él. Tienes que ver la imagen completa, como las decisiones afectan a tu equipo sobre la marcha”

Asevera Thomas que “la generación de entrenadores y jugadores anterior a la nuestra se tomó el tiempo necesario para asegurarse que hacíamos las cosas bien, pero nuestra generación ha fallado a esos chicos, hemos estado más interesados en criticar que en ayudar. No son malos chicos, pero tenemos que mostrarles el camino, y no lo hemos hecho”

Alumbra Dumars “tras el dominio de Jordan en los 90 , la gente empezó a pensar que podías ganar con solo conseguir a la superestrella, eso destruyó el concepto de juego en equipo. Con el debido respeto para Garnett, Shaq, Kobe y cualquier otro, Michael fue un una-vez-en-la-vida fenómeno, como Wayne Gretzky, ¿ por que edificar tu equipo y una liga en un fenómeno de una-vez-en-la-vida?”

Sentencia McHale “hemos acabado en un escenario de egoísmo en la NBA. Mira al equipo olímpico, esos chicos son físicamente dotados, pero ese fue uno de los peores equipos en la historia. Hemos hiperindividualizado el juego, en parte a causa del marketing. Los partidos solían ser anunciados como celtics-lakers, lakers-nuggets, sixers-knicks, recuerdo la primera vez que lo ví y dije – es Jordan contra cualquiera- pensé – Guau , ¿un tío se va a enfrentar a cinco?”

Deslumbra Bird “una cosa que nunca haré es hablar con Carlisle para decirle como entrenar al equipo ¿que me gustaría decirle que debemos correr más? Probablemente, y podría decirle- Rick, deberías pasarte por Europa para ver algún partido, el juego es mucho más rápido, pocos tiempos muertos, no se reúnen, no esperan a que les señalen la jugada a cada instante-pero no lo voy a hacer”( entre sonrisas)

Dejo para el final una frase del héroe actual de los amantes del basket clásico, del adalid del old school, Joe Dumars “ Cada vez que un equipo gana lo máximo y lo hace de manera distinta, se abre un nuevo espacio para que la gente reflexione, y así verás equipos que se desembarazen del sistema de dos- estrellas- y- una- cohorte- de- segundones, y eso hará que vuelva la idea de jugar el juego de la manera correcta. Los fundamentos pueden volver, pero nosotros- la NBA- debemos liderar ese proyecto. El deporte profesional influye en la vida de muchas personas y los niños realmente observan que tipo de equipo es el que triunfa, son los que tienen gran química y grandes fundamentos, no necesariamente los que tienen a la superestrella: los Lighting en la NHL, los Patriots en Football, los Marlins en Baseball, y los Pistons somos de esa clase de equipos.

He ahí el reto para una nueva generación de entrenadores: cuando tienes uno o dos chicos que destacan sobre los demás ¿ tendrás arrestos para entrenarlos exactamente del mismo modo que al resto? Los chicos de la élite en las categorías inferiores no están siendo entrenados del modo en que debieran serlo”

Amén, admirado Joe, son ideas tan claras y tan bien estructuradas las que llevan a los hombres sabios a, primero concebir, después desarrollar y, finalmente, ejecutar las gestas de las que después hablamos el resto de los mortales.

Son, en definitiva, los hombres a los que les es dado el augusto don de vislumbrar el camino que lleva directamente a LA BELLEZA.

Recordad, el logo sigue abandonado en una imaginaria playa, a merced de pleamares y bajamares.......

5 comentarios:

Blogger Julius ha dicho...

Enjundioso y estupendo post, Wilt. Hoy estamos concienciados, sí señor. Pero tienes más razón que un santo: el componente romántico que tanto nos encandila cada vez se pierde más. Por eso sentimos tan profundo el triunfo de los nuestros en Japón. Creo que la NBA ha estado muy acertada en no permitir pasar directamente del instituto a profesionales. Es un primer paso. Pero bueno, aún será un mejor ejemplo para la juventud e infancia que los Gran Hermano, Operación Triunfo y similares, ¿no? Un saludo y suerte con el ordenata.

8:13 p. m.  
Blogger Juanejo ha dicho...

si!!! vuelve el gran WIlt!!! se echaba de menos ese punto de vista de Wilt "galiza calidade" Chamberlain. bienvenido de vuelta mega crack!!

8:21 p. m.  
Blogger sixers29 ha dicho...

muy buen post wilt,espero que tu ordenador vuelva a estar como antes.Además el reportaje de Jordan no lo había visto hasta ahora,gracias

11:29 a. m.  
Blogger sixers29 ha dicho...

wilt tengo una idea de parecidos pero es que no me acuerdo del nombre del actor,para eso soy nefasto;el parecido es con Carney el rookie de los sixers,y el actor aunque su color de piel es mas oscuro pues creo que tiene un aire a él.El actor es afroamericano(como dicen por allí),creo que hizo una película en la que lo eligen presidente de los EEUU viniendo de la calle y de rebote.Pero es que hace tanto tiempo que no veo a ese actor que no sé si será un gran parecido.

12:47 a. m.  
Blogger Wilt Chamberlain ha dicho...

El problema es ue yo tampoco tengo ni idea de quién es ese actor, pero si lo sacamos a la luz no habrá ningún reparo en publicarlo, XD.

12:37 p. m.  

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